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granizo

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.....cardumen 14 el color .....

una señal tuya navega en m partir, una señal tuya parte

he deshojado todas las margaritas que  habitan el sueño

y la anguila sigue volando, y me he quitado las gotas,

todo el agua recorre tu cuerpo y el mar no termina

se adorna la distancia

y un microship habita el sueño donde te voy a buscar

cada vez que me pierdo

24/10/2005 03:39 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

en el lago

si me sobra esta lengua debe ser por algo,debo regalarla?, darsela a los lagartos o embolverla para mi perro que cada vez está mas cerca, si me sobra este pedazo de carne debe ser por algo, si me sobra este apendice que soy yo debo hacer algo, tu nombre me pronuncia y debo hacer algo: si este pequeño nevado de sol vuela es porque tú eres el viento. no despiertes a ciegas, que estoy con sed, no te vayas en mi presencia...., no seas un punto seguido...que aquí termina lo exactamente encontrado.
19/10/2005 04:30 Enlace permanente. astrologia No hay comentarios. Comentar.

insomnio 2

ojo.JPGhoy me desperé, con esa extraña sensación del sueño
el misterio del sueño que cada día trato de recordar está vez si no se fue, estaba allí, esperando que lo recordara, como alguien que quiere le vean cometer un crimen, lo iba recorriendo por cada uno de sus episodios, y la sensación desagrabable me duraba, me preguntaba cuanto duraría ese momento, yo mirando la pared y el sueño mirándome a mi, en ese momento sabía que era eterno, lo podía ver, lo podía sentir hasta lo podía oler. cada mañana me sucede, tengo que hacer conciencia de que ese momento existe, es eterno y recién allí muevo alguna parte de mi cuerpo y me estiro, pero si no es así, es como si estuviera perdiendo la vida. ahora me pregunto, si seguiré cumpliendo cada sueño cada día como él de hoy que de alguna manera así fue.
07/09/2005 22:00 Enlace permanente. astrologia No hay comentarios. Comentar.

Texto Surrealista

El mundo fisíco todavía está allí. Es el parapeto del yo el que mira y sobre el cual ha quedado un pez color ocre rojizo, un pez hecho de aire seco, de una coagulación de agua que refluye.
Pero algo sucedió de golpe.
Nació una aborrecencia quebradiza, con reflejos de frentes, gastados, y algo como un ombligo perfecto, pero vago y que tenía color de sangre aguada y por delante era una granada que derramaba también sangre mezclada con agua, que derramaba sangre cuyas líneas colgaban; y en esas líneas, círculos de senos trazados en la sangre del cerebro.
Pero el aire era como un vacío aspirante en el cual ese busto de mujer venía en el temblor general, en las sacudidas de ese mundo vítreo, que giraba en añicos de frentes, y sacudía su vegetación de columnas, sus nidadas de huevos, sus nudos en espiras, sus montañas mentales, sus frontones estupefactos. Y, en los frontones de las columnas, soles habían quedado aprisionados al azar, soles sostenidos por chorros de aire como si fueran huevos, y mi frente separaba esas columnas, y el aire en copos y los espejos de soles y las espiras nacientes, hacia la línea preciosa de los seno, y el hueco del ombligo, y el vientre que faltaba.
Pero todas las columnas pierden sus huevos, y en la ruptura de la línea de las columnas nacen huevos en ovarios, huevos en sexos invertidos.
La montaña está muerta, el aire esta eternamente muerto. En esta ruptura decisiva de un mundo, todos los ruidos están aprisionados en el hielo; y el esfuerzo de mi frente se ha congelado.
Pero bajo el hielo un ruido espantoso atravesado por capullos de fuego rodea el silencio del vientre desnudo y privado de hielo, y ascienden soles dados vuelta y que se miran, lunas negras, fuegos terrestres, trombas de leche.
La fría agitación de las columnas divide en dos mi espíritu, y yo toco el sexo mío, el sexo de lo bajo de mi alma, que surge como un triángulo en llamas.

Por Antonin Artaud
Publicado en "La Révolution Surréaliste", Nº 2 (1925)
05/08/2005 04:55 Enlace permanente. LITERATURA No hay comentarios. Comentar.

INMENSIDAD

aqui estoy.JPGAquí estoy nuevamente con mi estar con mi prensencia además de mi palabra completa con mi sol y mi signos cardinales y cardiacos dispuesta a tus brazos a esa madera tuya de ser de mil maneras a ese sólido granito con que has construido la frialdad y las cascadas que tanto me bañan, quiero encontrarte otra vez mi magnitud, en el doble cielo donde pasean las nubes aquí estoy nuevamente para ti, desde el borde de tu piel que se extiende por la mía para ser, otra vez estoy aquí para ese pedazo tuyo amorfo para ser una esfera una vez mas como siempre, como eternamente...puedes deducir lo que en esta caja de pandora traigo, esta vez puedes leer lo que puedes ser el signo que a todo el mundo toca descubrir, puedes presentirme, aquí estoy cuidándonos nuevamente
24/07/2005 02:30 Enlace permanente. astrologia No hay comentarios. Comentar.

Cuento 1

corona.jpgNada más que hacer que bajar del edificio en busca de la última tienda abierta y comprar todos los fallos posibles. Te quedó un poco de ron en la botella o eso es lo que recuerdas. No está de más comprar una chata para comenzar. Esta madrugada hace frío, ya estamos a mediados de Junio y esperabas tener el cuento acabado. El cuento te gusta cada vez menos y el cassette de Plà que te dejó Paula en la mesa de noche ha desaparecido, ya nunca lo volverás a ver, igual que a ella. Alguien se los llevó y no tiene caso buscar. Igual se te van yendo los días, pero a ésos los encuentras en tus recuerdos, los encuentras descuartizados, desangrados, como gritos o como sueños. ¿Qué ha venido pasando estos días? Basta con que releas ese cuento. ¿Será por eso que lo odias? ¿Será que ni siquiera es un cuento? ¿Será que han pasado dos meses y no has escrito ningún cuento y te la has pasado lloriqueándole a la hoja en blanco? Basta con que lo releas para hacerte una idea del final, aunque eso te aterre, aunque eso te dé ganas de dejar de escribir para siempre. Amas la tragedia, ya nunca podrás dejar de escribir y te gusta jugar a que aún tienes esa opción. Tú no puedes dejar algo, a ti siempre te dejarán las cosas, así siempre ha sido y no va a cambiar. Hallaste la tienda, no tuviste que caminar mucho, un par de cuadras. Sólo tienen mentolados, eso te enseñará a guardarte una que otra cajetilla para emergencias. Te llevas dos cajetillas y te decides por una botella, ahora lo recuerdas, ya no te queda nada.



Esa voz… Te ha pasado antes y ya no te sorprende ir caminando solo y de repente escuchar tu nombre desde algún callejón oscuro. La diferencia es que esta vez te hubiese hecho feliz que alguien te llamase. Responder con cierta expectativa: “¿Paula? ¿Eres tú?” Vas encendiendo un fallo, te saben a nada, golpeas más fuerte y nada otra vez. La voz se disipa, ya no dice nada, ya nadie dice nada. ¿No será que estás loco? No creas que todo el mundo tiene esta vocecita en off, ¿o si? No importa, sin ella no hubieses escrito ni una línea de lo que tienes en la mesa de la cocina. ¿Qué era lo que estabas escribiendo antes? Así, el borradorcito que le gustó tanto a Paula que terminó quedándoselo. No quiso que le cambiases nada y eso te puso algo nervioso, es que acaso ¿habías dicho demasiado en esa carilla? Te encontró escribiéndola después de haber pasado la noche juntos. ¿Eras feliz? Pobre X, nunca lo sabes realmente y eso logra aniquilarte. Paula te vio desde la cama y dejó que acabases esa carilla, esa única carilla que emergía de la olivetti herrumbrosa de la cocina y que te arrebataron de las manos. “Bonita cuando amaneces”. Sí, eras feliz. Lograste sentirlo como el viento de un auto pasando muy rápido delante de ti y, quizás, debiste dejarte arrollar.



Abres la puerta de tu departamento y no logras reconocerlo, o quizás sea precisamente eso lo que quiere de ti, que lo reconozcas ahora que está vacío, sin más nadie que tú dentro. Las colillas descansan humeantes sobre la alfombra, una que otra mancha oscura va naciendo sobre ella, el cenicero está repleto. Sacas un vaso de entre los cojines y te sirves un poco de ron. Languideces. Una ruma de libros cae bajo tu brazo displicente. Hay algunos que ni siquiera recuerdas de qué se tratan, les cae ceniza. Cosas, te rodean cosas. Lo siniestro de ellas es su pretensión de reemplazar, de suplantar, de evocar. Ves el libro que Paula te regaló el día que llegó aquí, inanimado, ampuloso. No soportas ni mirarlo, aunque él signifique ella, aunque él sea prueba de que lo que recuerdas pasó. Fetiches que se sostienen sólo de tu nostalgia. ¿Qué cosas le quedaron a ella de ti? Piensas en eso y te da un escalofrío. Nada más que esa carilla escrita a máquina, en estos momentos ya indescifrable, molesta, prescindible…Las cosas, los souvenirs, los regalos, todos son sólo simulacros de la pérdida; cada uno se convierte en una nueva oportunidad para deshacerse de alguien aunque ya nunca más se le pueda poseer.



Ahora bebes de la botella. Has puesto la radio para no sentirte tan mal o para precipitarlo todo, para que venga rápido, para que acabe. ¿Wish you were here? Te sientas delante de la olivetti y no se te ocurre nada. Ves el folio y lo abres casi por inercia y comienzas a leer lo que ya llevas escrito. Cada palabra leída va resonando en tu cabeza, te hiere su exactitud. Todo está allí. Los lugares, las conversaciones, los silencios, las caricias, las miradas… Desearías que hubiese alguien, algún amigo que haga las veces de confidente, alguien a quien contarle tu historia y no tener que hacer este repaso maniático, incestuoso de ausencias. Alguien que te arranque de esta mesa, de este absurdo revisionismo. Sólo la voz, X, que te ha vuelto a llamar de algún rincón. Ahora has abierto la otra cajetilla, enciendes uno de esos asquerosos mentolados que veo ya no rechazas tanto. Te has quedado mirando la máquina. ¿Es allí a donde miras? ¿Qué pasa por tu cabeza ahora? No niego que son en estos momentos en que me desequilibras. ¿Quién sería yo ahora? ¿Una de tus tantas voces? La sensación de eteridad, levitamiento, incorporeidad. Hazme caso X, déjame existir, deja que te dicte las historias como antes.



Otra vez. Ha vuelto ha pasar, pero con una inusitada claridad. ¿Un grito? No, es el mismo tono hueco de siempre. Algún recuerdo de niñez, piensas. Tu madre llamándote el día de tu bautizo, la camisa blanquísima, tu nombre retumbando en los pasillos de la catedral. Podría ser, aunque reconozcas mucho de la voz de Paula diciendo tu nombre, reconociéndote cuando fuiste a recogerla al Terminal y te esperaba sentada en la vereda, sonriente como si lo que estuviese pasando fuera cosa de todos los días. Te arrancó la máscara con esa sonrisa. ¿Dónde quedaron tus frases hechas, tus poses de profundidad? Nada con que defenderte sino con tu propia sonrisa, olvidada tantas veces, postergada, escondida. ¿Era la voz de Paula lo que le faltaba a esa voz hueca para ponerte así? ¿Era Paula lo que te faltaba extrañar para que todo dejase de tener el mínimo de sentido?, ¿para que a donde vieses descubrieras lugares vacíos, ausencias? Ahora que lees el folio lo piensas, lo crees. ¿Por qué esperaste hasta ahora, X? ¿Por qué no le dijiste nada y dejaste que se fuera sin saberlo? Tan tonto de tu parte intentar quitarle importancia a lo que te había pasado, rehuirle a este hoy, a este ahora que sabías vendría. ¿Pasará X? ¿Pasará?



Ayer vino O* con una botella de vodka y sus cassettes de pale saints. Te pusiste a escribir poemas en las servilletas, poemas que nunca terminan de serlo. Dos frases condenadas a encajar, gritos encarcelados en partituras indescifrables. O* te llevó a su casa de playa y encontraron un poco de whisky entre sus botellas viejas. Estaban tan borrachos cuando subieron a la camioneta, querían irse a otra ciudad y sólo consiguieron que los asalten. Aún así pudiste regresar a casa, aquí, a este eco cobijador de tus voces. Estás loco X, aquí no hay nadie, decía O* mientras tú revisabas las habitaciones. Se fue tan preocupado por ti que te llamó en la mañana. ¿Hace cuanto que no tomas tus pastillas? ¿Hace cuanto X? ¿Lo recuerdas? Desde que te mudaste a este departamento, desde que decidiste encerrarte a escribir esa inacabable novela. Necesitabas la soledad, pero no podías soportarla por mucho tiempo. Tenías que poblarla con tus voces que no hacían más que reafirmarla. Diferentes voces diciéndote al unísono que estabas solo. Todas, todas menos una, X. Esa que has venido escuchando desde siempre y nunca has dejado de preguntarte de donde viene. Esa voz que extrañamente desapareció cuando Paula estaba aquí y que ha regresado disfrazándose de ella, que no has dejado de escuchar. ¡Cómo crees, hombre! Nunca he dejado de tomarlas.



Y ahora no la soportas. Ha empezado otra vez y te asusta pensar que, quizás, Paula no haya venido, que no exista, que fue sólo esa voz la que te ha engañado. Corres a la sala y buscas el libro que te dejó, ¿y si fuiste tú el que lo compraste? Ahora temes, tienes miedo. Que se calle, que termine. Tus recuerdos se desdibujan, se disipan. Vas al dormitorio y buscas las pastillas, quizás ya caducaron pero servirán. Sí, aquí están dos frascos intactos. Tomas una y aún la escuchas. Dos, tres, veinte. No se calla. Se te ha acabado el ron y aún quedan pastillas. La cabeza te da vueltas, quieres vomitar. Encuentras agua y comienzas el otro frasco. Pareciera que ha empezado a gritar. Aún la escuchas. Caes al suelo. La voz es cada vez más clara, más real. “¿Paula? ¿Eres tú?”

“¿Eres tú?”
14/06/2005 03:55 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

LAS PARTICULAS ELEMENTALES

Michel Houellebecq "-Deberíamos hacer una petición para prohibir el ejercicio del poder a los hombres durante veinticinco años. Habría que intentar volver al matriarcado. Que los hombres se contenten con ser objetos sexuales y las mujeres, con ocuparse de los asuntos importantes. -Es una cuestión grave. Los hombres han sido educados para no ser penetrados. No saben tomar el mundo dentro suyo y brindar placer "-Deberíamos hacer una petición para prohibir el ejercicio del poder a los hombres durante veinticinco años. Habría que intentar volver al matriarcado. Que los hombres se contenten con ser objetos sexuales y las mujeres, con ocuparse de los asuntos importantes. -Es una cuestión grave. Los hombres han sido educados para no ser penetrados. No saben tomar el mundo dentro suyo y brindar placer al mundo. -Ser pasivo, eso me encanta. Ser considerado como un objeto sexual es mi sueño. Pero sigo convencido de que las mujeres se las arreglarían muy bien sin los hombres. Después de todo con un buen vibrador..." (Michel Houellebecq y Guillaume Dustan)
24/03/2005 19:45 Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

Es cierto que la mariguana lo vuelve perezoso y desmotivado?

Cuando una persona llega a la adolescencia sus ganas de trabajar generalmente aumentan, pero esto ne le ocurre a los adolescetes que fuman regularmente -- incluso sólo una vez por semana. Estos estudios realmente se hicieron en monos, no en humanos, y los resultados no se han verificado, pero trabajos más viejos que trataron de demostrar el síndrome funcionaron sólo en adolescentes. Los adultos no son afectados.
Los síntomas no son permanentes y la motivación vuelve varios meses después de dejar de usar mariguana. Sin embargo, un número pequeño de personas podría ser inusualmente sensitivas a este efecto. Uno de los monos del experimento nunca se recuperó. Los doctores necesitarían estudiar esto más para saber por qué ocurrió
03/02/2005 00:13 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Julietta de los espíritus

Julieta_de_los_espiritus_t.jpgtenía que ser, porqué no hay mas pelis sobre mujeres con esa magia?, julietta julietta
10/11/2004 18:32 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Despintando de azul

Dibujo.JPGMe voy despintando de azul, dándole uso a la costumbre de cambiar de cuerpo de cambiar de marioneta, fucionando el tambor que duele…., voy dejando caer cada una de mis pieles, mi color aurora, mi facción rosada delineada hasta convertirme en el hombre elefante que vive escondido en la ratonera….., un despreciable ser azul .. voy colocándome la cara de loca, las pestañas venenosas….., me voy acomodando el odio, dejo de respirar y sufro un paro cardiaco, despierto soy otra trato de recuperar los pedacitos que cayeron del sueño que era, la sonrisa que me despertaba cada mañana, el sueño que me acarició toda la noche, mi lengua pronunciando febrilmente frases doradas, llenas de polvo cósmico, voy recogiendo mis vestidos de princesa que se me van de entre las manos, trato de que no se vaya mi memoria, pero esta huye asustada, se fue con el paro cardiaco, no puedo respirar no sé quien soy, voy despintándome de azul veo mi ojo izquierdo que se abre inconmensurablemente y los harapos de mi corazón que ahora son de cartón que ahora hincan como una estrella de mar, como un puercoespín, como una Malagua, va la una va las dos, va cayendo el velo sobre el algodón……y abro la cajita donde escondo el encanto junto con el gato, leeré mi cuento y entraré en él, tendré una escalera por donde subir, una nube donde esconderme para ser feliz. Me voy despintando de azul, y en mi habitación no hay nadie, nadie me mira para destejerme.
09/11/2004 19:44 Enlace permanente. sin tema Hay 3 comentarios.


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